A cuatro patas
El doggy style es una postura sexual en la que una persona suele ponerse a cuatro patas o inclinarse hacia delante frente a la otra. Según la anatomía y la manera de practicarla, la postura puede permitir distintos tipos de estimulación, por ejemplo de la vulva, el pene, la zona anal o los genitales externos. Las zonas que se estimulan con más intensidad varían de una persona a otra y no están fijadas.
Como en todas las prácticas sexuales, debe realizarse con consentimiento y teniendo en cuenta la comodidad, los límites y el posible esfuerzo físico. Según la posición, pueden verse afectados la espalda, las rodillas o las muñecas; por ello pueden ser útiles las pausas, los movimientos lentos y, si hace falta, apoyos. 15/25