Cover
En el contexto del BDSM y de las citas, un cover es una tercera persona informada de un encuentro previsto por motivos de seguridad. Especialmente en primeras citas, encuentros con personas aún poco conocidas o sesiones en espacios privados, contar con un cover puede ayudar a reducir riesgos. Esta persona sabe, por ejemplo, dónde y cuándo tendrá lugar el encuentro, con quién, cuándo se espera una confirmación y qué hacer si esa confirmación no llega.
Conviene establecer acuerdos concretos: nombre completo o nombre de perfil de la persona con la que se queda, número de teléfono, dirección o punto de encuentro, duración prevista, posibles capturas del perfil, matrícula del vehículo, dirección del hotel o estudio y una palabra clave acordada para indicar “todo está bien” o “necesito ayuda”. La persona que actúa como cover debe estar localizable, ser fiable y estar dispuesta a preguntar si no recibe noticias o a organizar ayuda en caso de emergencia. Un breve check-in antes, durante y después del encuentro puede aportar seguridad adicional.
Un cover, sin embargo, no sustituye la propia prudencia. Las primeras citas deberían comenzar, si es posible, en lugares públicos; los límites, las palabras de seguridad, las cuestiones de salud y los aspectos de seguridad deben hablarse claramente antes de cualquier sesión. El alcohol, las drogas, la presión, el secreto a toda costa o renunciar a cualquier posibilidad de avisar aumentan el riesgo. Quien se sienta incómodo debe poder cancelar o abandonar un encuentro sin tener que justificarse.