Juegos de ordeño
Los juegos de ordeño son prácticas BDSM o fetichistas en las que una persona dominante busca extraer o provocar repetidamente fluidos corporales de una persona sumisa. Según el contexto, el objetivo no es principalmente el placer, sino el control, la sumisión o la repetición ritualizada. El término suele referirse a eyaculaciones repetidas o a la obtención de líquido prostático, aunque su uso no es del todo uniforme.
La variante más sencilla es el ordeño manual, en el que el pene se estimula con la mano hasta la eyaculación. Este tipo de prácticas puede implicar riesgos considerables, como sobreestimulación, dolor, irritación cutánea o lesiones en el pene o la próstata. Por ello, son esenciales el consentimiento, los acuerdos claros, suficientes pausas, la higiene y, si hace falta, lubricante; si aparece dolor o sangrado, la práctica debe detenerse de inmediato y, si procede, buscar atención médica.