Mummification
En el BDSM, la mummification consiste en envolver o inmovilizar ampliamente a una persona viva, de modo que apenas pueda moverse o no pueda hacerlo en absoluto y recuerde visualmente a una momia. Según el tipo de juego, pueden utilizarse, por ejemplo, film transparente, cinta de bondage, tiras de tela, vendas de gasa, bandas elásticas, body bags o camisas de fuerza. El objetivo puede ser una sensación de estrechez, indefensión, inmovilización, reducción sensorial o control intenso.
Esta práctica conlleva riesgos importantes y requiere preparación cuidadosa, consentimiento claro, experiencia y vigilancia continua. La respiración, la circulación, la temperatura corporal y la carga psicológica deben observarse en todo momento. La boca y la nariz nunca deben cubrirse, el pecho debe poder expandirse lo suficiente y no debe ejercerse presión peligrosa sobre el cuello, las articulaciones, los nervios o los vasos sanguíneos. Entumecimiento, hormigueo, mareo, dificultad para respirar, náuseas, pánico, dolor intenso, piel pálida o azulada y extremidades frías son señales de alarma y exigen liberar a la persona de inmediato.
La mummification nunca debe practicarse en solitario; siempre debe haber una persona supervisora capaz de actuar y una herramienta de corte adecuada para emergencias, como tijeras de seguridad, al alcance. Se requiere especial prudencia en caso de enfermedades cardiovasculares, problemas respiratorios, claustrofobia, tendencia al pánico, embarazo, movilidad reducida o consumo de sustancias. Los yesos completos o las inmovilizaciones muy rígidas son especialmente peligrosos por el riesgo de lesiones por presión, sobrecalentamiento, problemas circulatorios y dificultad para una liberación urgente, por lo que en general no son recomendables en el BDSM privado.