Piercing en el pezón
El piercing en el pezón es un piercing que se coloca a través del pezón o la areola y puede llevarlo cualquier persona, independientemente de su género. Suele colocarse en sentido horizontal o vertical, según la anatomía y el efecto deseado. También son posibles varios piercings por pezón, siempre que la anatomía y la realización profesional lo permitan.
El piercing en el pezón suele elegirse por motivos estéticos, pero también puede modificar la sensibilidad y vivirse como algo estimulante. En BDSM o en contextos eróticos puede formar parte de la joyería, la puesta en escena o el juego sensorial. No obstante, hay que recordar que un piercing reciente es una herida y necesita tiempo para cicatrizar.
La higiene, la colocación profesional y unos cuidados posteriores adecuados son esenciales. La fricción, la tracción o la presión pueden causar dolor, infección o lesiones, especialmente durante la cicatrización. En cualquier contexto sexual, siempre deben respetarse el consentimiento, la cautela y la sensibilidad individual.