Relación abierta
Una relación abierta es una relación consensuada en la que las personas implicadas se permiten, además de la relación principal, tener contactos sexuales o románticos con otras personas. Las normas pueden variar mucho: algunas parejas solo permiten sexo con otras personas, mientras que otras también admiten vínculos emocionales o ciertas formas de citas. Son esenciales los acuerdos claros y el consentimiento mutuo.
Una relación abierta solo funciona cuando se cultivan activamente la honestidad, la confianza y la comunicación. Sin reglas transparentes, la celosía, las heridas emocionales o los malentendidos pueden aparecer con rapidez. Por ello, es importante hablar con regularidad sobre los límites y ajustarlos cuando sea necesario para que el acuerdo siga siendo viable para todas las personas implicadas.