Cliente de burdel
“Puffgänger” es una expresión coloquial, a menudo despectiva, para referirse a personas que acuden a servicios sexuales en burdeles o con trabajadoras o trabajadores sexuales. El término no es neutro y suele utilizarse de forma informal o despectiva. En esencia, describe la visita a un burdel o el contacto con el trabajo sexual dentro de servicios sexuales pagados y consentidos.
Al usar este término, hay que tener en cuenta que el trabajo sexual se valora de forma diferente según el país en términos legales y sociales. En general, es preferible un lenguaje respetuoso y objetivo. Son fundamentales la participación voluntaria, el marco legal, las prácticas de sexo más seguro y la protección de todas las personas implicadas frente a la explotación, la coacción o la violencia.