Cuerpo femenino
En el lenguaje cotidiano, la expresión cuerpo femenino suele utilizarse para referirse a cuerpos con determinadas características físicas, como vulva, útero u ovarios. Sin embargo, desde un punto de vista técnico y social, esta clasificación solo es parcialmente útil, porque las características corporales no se corresponden automáticamente con una identidad de género femenina. Un enfoque más inclusivo y preciso es hablar de los cuerpos de las mujeres cuando se quiere aludir a la identidad de género, o de las características anatómicas concretas cuando se trata de la estructura corporal.
No todas las personas con vulva, útero u ovarios son mujeres, y no todas las mujeres tienen estos órganos. Por eso, no debería hablarse de forma general de estas características como « características sexuales femeninas ». Según el contexto, es preferible un lenguaje neutro y anatómicamente preciso, especialmente en ámbitos médicos, sexuales y educativos.