Endonormatividad
La endonormatividad designa la norma social según la cual todas las personas serían endosexuales, es decir, no intersexuales. Endosexual significa que las características sexuales corporales, como cromosomas, hormonas, gónadas o genitales, corresponden a las expectativas médicas y sociales asociadas a lo “femenino” o lo “masculino”. En un pensamiento endonormativo, estas dos categorías se consideran evidentes, naturales y completas.
Para las personas intersexuales o inter*, la endonormatividad puede generar invisibilización y discriminación. Sus cuerpos y realidades de vida se presentan a menudo como excepciones, desviaciones o problemas, en lugar de reconocerse como parte de la diversidad sexual corporal natural. Esto resulta especialmente problemático cuando los cuerpos intersexuales se clasifican como enfermos, antinaturales o necesitados de tratamiento sin una necesidad médica urgente.
La endonormatividad puede manifestarse en el lenguaje, la medicina, el derecho, la educación y los supuestos cotidianos, por ejemplo cuando los formularios ofrecen solo dos opciones de sexo o género, o cuando las intervenciones médicas buscan ante todo ajustar los cuerpos a normas binarias. Una perspectiva respetuosa y basada en los derechos humanos reconoce a las personas intersexuales como individuos autónomos y sitúa en el centro el consentimiento informado, la integridad corporal y la protección contra la discriminación.