flux
Flux, del inglés “en flujo” o “en movimiento”, se utiliza como sufijo añadido a términos que designan identidades de género, orientaciones sexuales u orientaciones románticas. Describe que la intensidad con la que una persona experimenta su género, su atracción sexual o su atracción romántica puede cambiar con el tiempo.
A diferencia de “fluid”, que suele referirse al cambio entre distintas identidades u orientaciones, “flux” describe sobre todo variaciones en la fuerza o el grado de una vivencia. Sin embargo, algunas personas usan “flux” y “fluid” como sinónimos, o combinan ambos términos cuando ambos reflejan su experiencia.
Por ejemplo, una persona demiflux tiene un género que es parcialmente estable, mientras que otra parte puede variar en intensidad. Como ocurre con todos los términos de identidad, es la propia persona quien decide qué denominación le resulta adecuada.