Frígida / Frigidez
Los términos “frígida” y “frigidez” están desactualizados y, por lo general, ya no se utilizan hoy como términos médicos. Antes se empleaban para referirse a disfunciones sexuales o a una disminución marcada del deseo sexual y/o del placer. En el lenguaje cotidiano, estas palabras suelen tener una carga despectiva y conviene evitarlas, porque estigmatizan o juzgan a las personas con facilidad.
La disminución de la libido, los trastornos de la excitación, los problemas de orgasmo o el dolor durante las relaciones pueden aparecer a cualquier edad y tener muchas causas, como cambios hormonales, estrés psicológico, problemas de pareja, medicamentos o enfermedades físicas. La necesidad de tratamiento depende sobre todo del malestar que experimente la persona; si los síntomas persisten, conviene una evaluación médica o sexológica.