Gato de nueve colas
El gato de nueve colas es un látigo de varias tiras, normalmente formado por nueve extremos trenzados o agrupados. En BDSM se utiliza como instrumento de azote y, según el material, la longitud y la forma de manejarlo, puede sentirse desde relativamente suave hasta muy intenso. Incluso los golpes ligeros pueden resultar dolorosos, y un uso más fuerte aumenta el riesgo de moratones, lesiones en la piel y hematomas.
El gato de nueve colas solo debería utilizarse con experiencia, consentimiento claro y sobre zonas del cuerpo adecuadas. Deben evitarse la cara, el cuello, los riñones, la columna vertebral y las articulaciones. El consentimiento, una palabra de seguridad y la atención al estado físico son esenciales; si hay dudas o poca experiencia, es más seguro optar por instrumentos más ligeros y una técnica cautelosa.