Inter*hostilidad
La inter*hostilidad, también llamada discriminación antiintersex, designa la desvalorización, exclusión y discriminación de las personas intersexuales o inter*. Puede manifestarse mediante prejuicios, rechazo, comportamientos irrespetuosos, lenguaje degradante, exclusión social y violencia psicológica, física o sexualizada. También puede afectar a personas que no son inter*, pero que son percibidas o señaladas como inter* por otras personas.
Una forma frecuente de inter*hostilidad es la patologización de los cuerpos intersexuales, es decir, presentar la intersexualidad como una enfermedad, un trastorno o una variación que necesita tratamiento. Son especialmente graves las intervenciones médicas no necesarias y no consentidas en menores y personas adultas inter*, como cirugías o tratamientos hormonales sin consentimiento informado. Estas intervenciones plantean problemas éticos y pueden tener consecuencias físicas y psicológicas. Un trato respetuoso implica reconocer la diversidad corporal de las personas inter*, respetar sus autodefiniciones y tomar decisiones médicas solo de forma informada, voluntaria y, en la medida de lo posible, autodeterminada.
La inter*hostilidad interiorizada describe que ideas hostiles hacia las personas inter* se dirigen contra el propio ser inter*. Puede desarrollarse en un entorno desvalorizador, antes de un coming out interno o externo, o a través de experiencias repetidas de vergüenza, secreto y control médico por parte de otras personas. El término “interfobia” todavía se usa a veces, pero es problemático porque la discriminación no es un trastorno de ansiedad ni una fobia. En la sexualidad, las citas y el BDSM son especialmente importantes el respeto, la confidencialidad, evitar la curiosidad invasiva y el consentimiento claro.