Parafilia
Una parafilia es un interés, deseo o patrón de excitación sexual persistente que se aparta de las ideas socialmente habituales o normativas sobre la sexualidad. Puede incluir, por ejemplo, ciertos fetiches, preferencias específicas por objetos, materiales, partes del cuerpo, situaciones, roles o dinámicas de poder. El término describe en primer lugar un interés sexual inusual o no normativo y no significa automáticamente que una persona esté enferma o sea dañina para otras.
Es importante distinguir entre parafilia y trastorno parafílico. En las clasificaciones médicas, generalmente se habla de trastorno parafílico solo cuando la persona sufre de forma significativa, ve afectada su vida cotidiana, o cuando el deseo se dirige a actos no consentidos, explotadores, dañinos o ilegales. Por tanto, las prácticas BDSM o los fetiches consensuados entre personas adultas informadas y capaces de consentir no son problemáticos simplemente por apartarse de las normas sociales.
Lo decisivo es el consentimiento, la voluntariedad, la capacidad de consentir, la seguridad y el respeto de los límites legales. Los intereses sexuales que requerirían una acción no consentida o implicarían a personas o seres que no pueden consentir, como menores, animales o personas inconscientes, no deben llevarse a la práctica. Quien sufra por sus impulsos o tema vulnerar los límites de otras personas debería buscar cuanto antes ayuda profesional confidencial.