Picota
Históricamente, la picota se remonta a la Edad Media y era un dispositivo destinado a inmovilizar y exponer públicamente a una persona castigada. Servía sobre todo para la humillación y, en algunos casos, también para el castigo físico. En este contexto, la picota representa una forma de pena pública y no debe romantizarse.
En BDSM, «picota» designa un dispositivo de sujeción o inmovilización inspirado en la forma histórica, por ejemplo, una estructura de madera o metal con orificios para la cabeza y las manos. Este tipo de mueble sirve para la colocación y el control durante prácticas consensuadas. Son esenciales una construcción estable, una sujeción segura, acuerdos claros y opciones de emergencia; nunca debe usarse a la ligera, y una inmovilización prolongada puede afectar a la circulación, los nervios y las articulaciones.