Sub
En contextos BDSM, un sub o bottom es la persona más sumisa, es decir, la que adopta un papel más receptivo. Durante una sesión, esta persona cede voluntaria y consentidamente una parte de su autodeterminación a una persona dominante o directora para obtener placer, intensidad o satisfacción emocional.
Es importante que este papel se base siempre en el consentimiento, en acuerdos claros y en la posibilidad de detener la práctica en cualquier momento. Ser sub no implica automáticamente pasividad, indefensión ni ausencia de límites. Al contrario, cuando intervienen dinámicas de poder, disciplina, dolor u otras prácticas intensas, la comunicación, la palabra de seguridad y el aftercare son especialmente importantes.