Urticación
La urticación consiste en la irritación deliberada de la piel con ortigas. El término también se usa para golpear o rozar la piel con ortigas con el fin de provocar una fuerte sensación de ardor, hormigueo o enrojecimiento. En contextos eróticos o BDSM, la urticación puede aparecer como una forma de juego sensorial; los términos “flaming” o “nettling” también se utilizan ocasionalmente.
Es necesaria precaución: las ortigas pueden irritar notablemente la piel y provocar reacciones más intensas en personas sensibles. La urticación solo debería practicarse con consentimiento mutuo, en una zona pequeña y poco sensible, y con cuidado. Debe evitarse el contacto con los ojos, las mucosas, las heridas abiertas o las zonas muy sensibles; si aparecen reacciones intensas o síntomas persistentes, se recomienda consultar a un profesional médico. La clasificación como “juego de túnel” no es habitual y es incorrecta.