Anestésicos
Los anestésicos son medicamentos que reducen el dolor o bloquean temporalmente la sensibilidad. Se distingue sobre todo entre productos de uso local y sustancias administradas de forma sistémica. Los anestésicos locales pueden aplicarse sobre la piel o las mucosas, o utilizarse en contextos médicos; las sustancias inyectables o de efecto general deben quedar en manos de profesionales sanitarios. Para una persona no experta, sus efectos, dosis y efectos secundarios no suelen ser predecibles.
En el contexto BDSM, lo importante es que los anestésicos no forman parte de una práctica BDSM normal ni segura. Dormir o adormecer una zona del cuerpo puede impedir percibir el dolor, que funciona como una señal de aviso importante, aumentando así mucho el riesgo de lesiones. Medicamentos como la procaina u otras sustancias anestésicas no deben ser administrados por personas no autorizadas; se trata de una cuestión médica y legal con posibles consecuencias graves. Si hace falta adormecer una zona o existe dolor, es mejor buscar atención médica en lugar de usar estas sustancias en una práctica.