Esclavo del baño
Un esclavo del baño es una persona que, en un contexto BDSM, está dispuesta a ver, tolerar o, en formas expresamente acordadas, entrar en contacto con los excrementos de otra persona. El término suele asociarse con el juego extremo o la humillación y debe considerarse de alto riesgo. Este tipo de prácticas nunca debe darse por supuesto, sino que requiere un consentimiento muy claro, informado y voluntario.
El contacto directo con la orina o las heces conlleva riesgos sanitarios importantes, entre ellos infecciones bacterianas, víricas y parasitarias, así como lesiones en las mucosas. En particular, ingerir excrementos puede provocar enfermedades graves y no debe contemplarse a la ligera. Si se consideran este tipo de prácticas, solo deberían hacerse con un consentimiento estricto, información suficiente y plena conciencia de que son problemáticas desde el punto de vista médico e higiénico.