Esposas
Las esposas, también llamadas ataduras de muñeca o simplemente cuffs, sirven para inmovilizar las manos o, en una forma modificada, también los pies. Por lo general, constan de dos aros metálicos unidos por un mecanismo de cierre que permite fijarlas de manera segura. En el BDSM se utilizan como herramienta de sujeción, mientras que en la vida cotidiana se asocian sobre todo con las fuerzas del orden o con ámbitos de seguridad.
Al utilizarlas es necesaria una precaución especial. Los modelos baratos o inadecuados pueden romperse, abrirse accidentalmente o causar lesiones. Si se ajustan demasiado, pueden provocar marcas de presión, irritación nerviosa o problemas de circulación; por ello, no deben llevarse durante demasiado tiempo y deben poder retirarse rápidamente. Para las prácticas BDSM son importantes los elementos de sujeción adecuados, la supervisión, los acuerdos claros y una palabra de seguridad. Los datos históricos sobre su desarrollo varían según la fuente; los modelos modernos se basan en avances técnicos de los siglos XIX y XX.