Atracción platónica
La atracción platónica designa el deseo de amistad, cercanía emocional u otra relación estrecha con una persona, sin que esa relación sea principalmente romántica o sexual. Puede manifestarse como interés por pasar tiempo juntos, confianza, afecto, familiaridad, cuidado o deseo de conocer mejor a alguien y construir un vínculo estable.
La atracción platónica se distingue de la atracción romántica y sexual, pero puede darse junto con ellas o, para algunas personas, no separarse claramente de ellas. Especialmente en contextos arrománticos, asexuales y queer, el término resulta útil para describir vínculos cercanos que no tienen por qué encajar en las categorías tradicionales de pareja, amistad o sexualidad.
Una relación platónica puede ser muy significativa y comprometida aunque no sea romántica ni sexual. Lo decisivo es cómo las personas implicadas definen su relación, qué expectativas tienen y qué límites, formas de cercanía y compromisos acuerdan entre sí.