Control del orgasmo
El control del orgasmo designa, en BDSM, prácticas eróticas destinadas a impedir, retrasar o gestionar de forma deliberada el orgasmo de una persona. Puede desempeñar un papel en dinámicas de poder y control, por ejemplo cuando la parte dominante decide cuándo, o si, se permite llegar al clímax. Los límites entre control suave, aplazamiento repetido y abstinencia prolongada pueden ser difusos.
Estas prácticas solo deberían realizarse con consentimiento mutuo, acuerdos claros y una valoración realista de la carga física y emocional. Pueden aparecer sobreestimulación, frustración o dolor; por ello son aconsejables las pausas, el aftercare y una palabra de seguridad. Las formas de castidad prolongada o muy restrictiva deben abordarse con especial cautela y nunca sin consentimiento voluntario.