Fisting anal
El fisting anal se refiere a introducir una mano o un puño en el canal anal o el recto de otra persona. Es una práctica sexual muy intensa que requiere experiencia, confianza, comunicación y una preparación cuidadosa. El fisting anal no es simplemente una forma “más fuerte” de sexo anal, sino una práctica mucho más exigente y con mayor riesgo.
Lo más importante es una preparación lenta, mucho lubricante, acuerdos claros y detenerse de inmediato si aparece dolor o molestia. La zona anal y rectal es sensible y puede lesionarse con facilidad. Por ello, el fisting anal solo debería practicarse por personas con experiencia y con extrema precaución. No tiene nada que ver con la violencia en el sentido jurídico o cotidiano; siempre requiere consentimiento voluntario.