ForceFem / Feminización forzada
En BDSM, la feminización se refiere a un juego de rol erótico en el que una persona adopta un papel con códigos femeninos mediante la ropa, el comportamiento, el lenguaje y la apariencia. Es una forma de crossdressing y gender play. El término describe un juego de rol y no una identidad de género real; no implica cambios médicos ni corporales.
Según el acuerdo entre las personas implicadas, la feminización puede ser temporal o formar parte de una dinámica más prolongada. Suelen intervenir lencería, maquillaje, calzado, gestos femeninos o un nombre de rol elegido. El consentimiento, los límites claros y una comunicación respetuosa son esenciales para que el juego no se convierta en una vulneración no deseada.
La feminización forzada es la variante dominante y orientada a la sumisión, y solo debe darse en un contexto BDSM expresamente acordado. A pesar del nombre, no se trata de una coacción real ni de violencia auténtica, sino de una dinámica escenificada con límites definidos de antemano, palabra de seguridad o señal de parada y cuidados posteriores. Las prácticas con humillación pública, degradación sexual o castidad requieren especial precaución; los escenarios reales de coacción deben descartarse claramente.