Género de crianza
El género de crianza designa el género en el que una niña, un niño o une niñe es principalmente nombrado, tratado y educado por su entorno. No se refiere solo al nombre, los pronombres o la ropa, sino también a las expectativas sobre el comportamiento, el cuerpo, los intereses y los roles sociales. El término se utiliza especialmente en contextos relacionados con la intersexualidad y la transgeneridad.
El género de crianza suele estar vinculado al sexo asignado al nacer, pero no es lo mismo que la identidad de género de una persona. Un menor puede crecer en un determinado rol de género y más adelante entenderse o nombrarse de otra manera. En el caso de menores intersexuales, el género de crianza también puede estar relacionado con decisiones médicas o jurídicas tomadas a menudo a una edad muy temprana y no siempre basadas en el consentimiento informado de la persona afectada.
El término visibiliza que el género también se transmite mediante expectativas sociales y educación. Una actitud respetuosa implica no empujar a niñas, niños y jóvenes hacia roles de género rígidos, tomar en serio su autodefinición y darles espacio para desarrollar de forma autónoma sus nombres, pronombres, formas de expresión e identidades.