Vídeo casero
Un vídeo casero es un vídeo grabado por los propios compañeros sexuales, a menudo en un contexto privado o erótico. En el ámbito de la sexualidad, el término suele referirse a una película amateur que no ha sido producida profesionalmente y que muchas veces está destinada únicamente al uso privado.
Dado que las grabaciones íntimas pueden tener importantes implicaciones para la privacidad, se requiere especial precaución: todas las personas implicadas deben consentir expresamente la grabación y cualquier posible difusión. Es importante acordar de antemano la conservación, el borrado, la gestión de los archivos y los riesgos para la intimidad y la reputación. Solo debería realizarse una grabación si todas las personas involucradas se sienten cómodas y se respetan las normas legales aplicables.